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martes, 27 de marzo de 2012

SUTEP: “VAN SEIS AÑOS QUE NO SE AUMENTA SALARIOS A LOS MAESTROS"

Por Shirley Bravo y Javier Mejía
Ser maestro en estos tiempos no es rentable. Si decides por tal osadìa, tienes dos opciones: o te entregas con abnegación y cierto estoicismo en tu sueño de formar a los grandes peruanos del mañana o caes en el cìrculo vicioso de la mediocridad y las malas prácticas. En el Perú no tienes más opciones. Los maestros llevan 6 años recibiendo aumentos constantes – pero del costo de vida. Esta semana el Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (Sutep) realizó una movilización a nivel nacional. El objetivo: plantearle a la ministra Patricia Salas sus demandas remunerativas, así como una nueva propuesta de ley integral para el sector.
René Ramírez, secretario general del Sutep, conversó con este medio para informar sobre los principales pedidos de su gremio.
Durante el gobierno de Alan García se promulgó la Ley de Carrera Pública Magisterial con la intención de reemplazar a la antigua Ley del Profesorado – que viene de tiempos del presidente Belaunde. Sin embargo, no todos los docentes han cambiado de régimen, pues consideran que hay ciertas deficiencias. Por ello, el Sutep propone integrar ambas, en beneficio de los maestros.
Lo cierto es que el presidente Ollanta Humala durante su campaña prometió subir el sueldo de los docentes en el básico pensionario. No solo ello. También propuso revisar la Ley de Carrera Pública Magisterial. Por otra parte, regularmente un maestro dicta aproximadamente entre 24 a 35 horas de clase a la semana. Pero la labor del docente también se da en su propio hogar: preparar las clases y evaluar a los alumnos. Horas extras que practicamente son el granito de arena de estos profesionales a la alicaída educación peruana.

jueves, 12 de enero de 2012

LA REVOCATORIA SE VA A PIQUE

Lourdes Flores y el flamante presidente del Tribunal Constitucional también contra pretensión de polémico abogado Marco Tulio Gutiérrez.
La confluencia política integrada por Fuerza Social, Nueva Izquierda, Tierra y Libertad, Lima para Todos y Voz Socialista puso ayer en tela de juicio que el intento de revocatoria de la alcaldesa Susana Villarán tenga éxito, porque recolectar las 400 mil firmas necesarias requiere de un millonario despliegue logístico.
“Nosotros pensamos que así como los partidos deben presentar el origen de sus fondos, de la misma manera los que están detrás de esta recolección de firmas para la consulta deberían presentar sus ingresos”, dijo Gustavo Guerra García, de Fuerza Social.
Reiteró su duda de que la recolección de esa cantidad de firmas pueda conseguirse, debido a que los “revocadores” no han mostrado un despliegue logístico y operativo para ese fin.
“Yo no veo en la ciudad ese despliegue. Espero que no sean firmas que estén recogiendo en forma falsa, como creemos todos los aquí presentes”, remarcó.
Añadió que Fuerza Social pedirá estar presente en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) cuando se presenten las firmas.
“Vamos a pedir que se haga un trabajo serio, para revisar firma por firma. Esperamos que la Onpe nos permita estar ahí para certificar las firmas y determinar que no sean falsas”, dijo.

PARALIZACIÓN DE OBRAS

Reconoció la legitimidad del acto de revocatoria, pero puntualizó que el intento de revocar a la alcaldesa Susana Villarán paralizaría una inversión privada de S/.3 mil millones en varios proyectos.
“Lima no debe parar. La revocatoria de la alcaldesa y de 21 regidores generaría un proceso de inestabilidad, que terminaría por alejar importantes inversiones públicas y privadas claves para el progreso de Lima. Si la revocatoria prospera, se retrasaría el desarrollo de Lima en tres años”, dijo Guerra García.
También calificó el intento de revocatoria como “mentirosa, racista, manipuladora, desproporcionada y antidemocrática”.
Es mentirosa porque busca sorprender a la ciudadanía con argumentos falsos de presunta ineficiencia y es racista porque en un volante se refieren al regidor Luis Valer, de Lima Para Todos, como un “cambiante cholón”, indicó.

CAOS Y DESGOBIERNO

Guerra García afirmó que esta acción busca disolver el gobierno municipal para generar caos, incertidumbre y desgobierno en Lima. “Si se produce la revocatoria, el segundo gobierno accesitario de Fuerza Social tendría un año y el nuevo gobierno que se quiere elegir solo tendría 15 meses de gestión”, agregó.
Resaltó que la gestión de Villarán ha demostrado gran eficiencia respecto a la de Castañeda. “En la gestión de Castañeda durante el 2003 se invirtió un 39.9% del presupuesto, el 2004 un 43.4%, el 2005 un 41.1% y el 2006 un 54.2%. Villarán el año pasado invirtió un 55.9%”, subrayó.

REVOCADORES CUESTIONADOS

También recordó que el promotor de la revocatoria, Marco Tulio Gutiérrez, ha tenido ganancias por consultorías pagadas que ascienden a S/.72,500, de los cuales solo S/.18,000 fueron por concurso, pero “todos los demás pagos fueron por adjudicación directa, es decir a dedo”.
La representante de Tierra y Libertad, Rebeca Calero, cuestionó a los demás “revocadores” Mario Arce, Mario Toledo y Wilson Barrantes, “quienes militaron en diferentes grupos políticos y tienen afán de protagonismo y falta de compromiso partidario”.
“El general Wilson Barrantes también se reunió con Alfredo Crespo, abogado de Abimael Guzmán”, dijo.
Víctor Ramírez, del MNI, dijo que un grupo de empresarios, propietarios y trabajadores miembros de la Mesa Técnica Mixta de Transporte (MTM) acordaron por unanimidad rechazar la revocatoria. “No hay marcha atrás, seguimos con la reforma del transporte”, indicó.
“La recolección de firmas es una tarea titánica y obviamente significa un despliegue de ingentes recursos. En ese sentido, pedimos al señor Marco Tulio Gutiérrez que entregue en un sobre lacrado, para su verificación, esos 44 mil padrones que dice haber recogido”, resaltó.
La regidora Inés Rodríguez, del movimiento Voz Socialista, también fue de la misma opinión y reveló, de otro lado, que ella y otros colegas suyos han sido denunciados penalmente por investigar el caso Comunicore y cuestionar la falta de transparencia de la administración de Luis Castañeda.
Alberto Moya, de Lima para Todos, también exigió a Marco Tulio Gutiérrez y sus “revocadores” la presentación de las firmas en un sobre lacrado. “Nuestro país ya ha tenido una mala experiencia con la presentación de firmas falsificadas y no queremos volver a vivir esos momentos de corrupción”, indicó.
Llamil Vásquez / Víctor Liza

LUORDES FLORES NANO NIEGA APOYO A LA REVOCATORIA

 “NO SOY PARTIDARIA DE LA REVOCATORIA” "...

La lideresa del Partido Popular Cristiano y excandidata a la alcaldía de Lima, Lourdes Flores Nano, manifestó que no está de acuerdo con el proceso de revocatoria.

“No soy partidaria de la revocatoria y no la apoyaré, porque creo que las autoridades son elegidas por un plazo de tiempo, y en consecuencia hay que permitirles que en ese plazo organicen acciones para juzgar sus resultados”, afirmó Flores. Aunque reconoció que su partido tomará una decisión institucional, manifestó que en lo personal no apoyará esta iniciativa, porque “en el Perú es bueno que las autoridades aprendan en el ejercicio del cargo y que los ciudadanos aprendamos en el ejercicio del voto”.

domingo, 16 de octubre de 2011

INCLUSION SOCIAL: REVOLUCION EDUCATIVA CON EDUCACION INCLUSIVA


 La inclusión social debe ser un pilar de la Revolución Educativa. La inclusión social no tiene que dejar de lado a los niños con necesidades educativas especiales.
Saludamos que el presupuesto para el año 2012 se haya incrementado, las necesidades en educación son múltiples e históricas; las escuelas rurales de la sierra y de la selva, la infraestructura de las escuelas de las zonas de menor desarrollo de las grandes ciudades como lima, las bibliotecas escolares, las capacitaciones de maestros, comedores escolares, psicólogos para las escuelas, máquinas y más terapistas para los cebes, etc.
La educación es un derecho humano y la defensa de la Educación inclusiva es defender los Derechos humanos de cerca del 11 % de hogares que en el Perú tienen algún miembro con discapacidad. Escuchaba decir a una especialista en estos temas, que una sociedad ideal sin personas con limitaciones físicas y mentales es imposible, entonces asumamos el reto de incluirlos e involucrarlos cada vez más en las políticas públicas, en darles mayor calidad de vida, oportunidades y que una sociedad educadora cree las condiciones para que ellos no tengan limitaciones en su interactuar con su medio. Verbigracia: un discapacitado en silla de ruedas no puede usar los teléfonos públicos por que están a una altura imposible para ellos, los ciegos no pueden subir fácilmente los puentes peatonales o cruzar sin ninguna dificultad los cruceros peatonales o que alguien detenga el transito usando semáforos digitales para detenerlos cuando hay una persona con ceguera por ejemplo.
Por lo tanto una Revolución educativa en el Perú pasa por revolucionar todo lo que tenga que ver con una educación inclusiva: mayor presupuesto para los CEBES, mayor terapistas, psicólogos u otros especialistas para que contribuyan a mejorar la labor de los maestros y maestras. Máquinas para que contribuyan al trabajo de los terapistas en los CEBES y para hacer más modernos a los CEBES, piscinas para uso térmico y terapéutico para todos los niños con una hipotonía baja como lo tienen los niños con Síndrome de Down y los de parálisis cerebral, materiales sonoros para los niños sordos, materiales para los niños ciegos, bibliotecas con el sistema brayle, crear, mejora y repotenciar centros de cómputo para los CEBES, con programas especiales para las diversas discapacidades que existen dotar de movilidad escolar para los niños que usen silla de ruedas, repotenciar las escuelas de padres en los CEBES etc.
Una Revolución Educativa para los niños con necesidades educativas especiales pasa por potenciar y mejorar los SANEE. En tener un mejor seguimiento, monitoreó a todas las instituciones que ya tienen a alumnos incluidos y sensibilizar y sancionar a aquellas instituciones que no quieren recibir a niños con necesidades educativas especiales.
Una revolución educativa en este terreno es mejorar la Legislación vigente con respecto a la Educación inclusiva, el derecho de las personas discapacitadas.
En fin una REVOLUCION EDUCATIVA tiene que sustentarse en un presupuesto que le de viabilidad en el tiempo y sobre todo que puede materializarse y existir por un buen tiempo.


Esta semana todos los CEBES,PRITES y todas las Instituciones que tienen que ver con niños con necesidades educativas especiales celebraron el dia de la Educacion Inclusiva CON PASACALLES DE SENSIBILIZACION,que en el Peru se viene celebrando todos los 16 de octubre.
Desde aqui un saludo especial a todos los maestros y maestras que trabajan con estos niños y niñas y tambien a todos los padres de familia que tienen este tipo de hijos y en especial si son maestros y maestras
                                                                                     
                                                                                           HUMBERTO PEDEMONTE JIMENEZ

jueves, 8 de septiembre de 2011

PERU: EL NUEVO GOBIERNO Y LA EDUCACION,LOS ANUNCIOS Y LA REALIDAD

José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Canadá), ex Secretario General del SUTEP
En los últimos días el gobierno del presidente Humala Tasso ha hecho anuncios sobre el incremento del presupuesto educacional para el año 2012, la aplicación del Programa Cuna Más que ofreciera durante su campaña electoral y las metas de mejorar el rendimiento en comprensión lectora, matemáticas y ciencias, según los requerimientos de las pruebas PISAMientras tanto, la Ministra de Educación, de las canteras de Foro Educativo y del Consejo Nacional de Educación, al igual que sus viceministros, entre diálogo y diálogo con la dirigencia nacional del SUTEP (Sindicato Unitario de los Trabajadores en la Educación del Perú), sigue persistiendo en buscar la “aplicación plena” de la Ley 29062, mal llamada Ley de Carrera Pública Magisterial (CPM) que el gobierno aprista y el Parlamento correspondiente aprobaron y promulgaron.


El apoyo interesado de Idel Vexler Talledo.

Como ocurre con las propuestas de carácter económico, que tranquilizan a los neoliberales, los anuncios del nuevo gobierno en materia educativa están mereciendo elogios por los mismos funcionarios del gobierno anterior y de aquellos que, sin ser funcionarios, han apoyado todas las políticas educativas de aquel.
El más significativo de los apoyos viene del profesor Idel Vexler Talledo, ex Viceministro de Educación del gobierno aprista, también integrante de Foro Educativo y relacionado con la educación privada, premiado con varios Honoris Causa, lo que le otorga la autoridad que mucho pesa en nuestro país del barroco administrativo. De todos los artículos que Vexler viene escribiendo en la columna Notas de un Educador, en la página de opinión de La República, nos parece resaltante el artículo Anuncios sobre educación (La República de Lima, 05/09/2011, p. 12).
Su primera idea no puede ser más contradictoria con la actuación del Ministerio del cual formó parte entre el 2006 y el 2011: “Se han establecido como altas prioridades las de atender la educción inicial y rural, en el marco de una reforma del Ministerio de Educación que fortalezca su rectoría nacional”. Semejante saludo a los anuncios serían considerados sinceros si, en su momento, hubiese protestado por el abandono de la educación pública durante el período indicado, con un presupuesto que llegó al 2.9 % del PBI, manteniendo los wawawasis y los PRONEI en la precariedad pedagógica y remunerativa, como siempre han estado, abandonando la educación rural a su suerte y convirtiendo al Ministerio de Educación en una simple agencia de concesiones de negocios a empresas privadas, incluso para la elaboración de material didáctico de dudosa calidad.
Pero donde sí expresa su reacción sincera es cuando el gobierno actual anuncia la continuidad de la llamada meritocracia a través de la CPM, aun cuando Vexler apruebe también el “énfasis” en “la evaluación de la especialidad y el desempeño”, algo impensable en las evaluaciones estandarizadas aplicadas desde 1995 y elevadas a la enésima potencia de la calidad desde el 2007. No podría ser mejor para Vexler Talledo el continuismo meritocrático, que no solamente se expresa como evaluación estandarizada, sino también como promotor del espíritu competitivo e individualista entre los maestros, además de ser un instrumento para segmentar a los maestros en un escalafón cuyos niveles IV y V son solamente para no más del 10% de maestros, luego de endeudarse para obtener maestrías y doctorados al precio del libre mercado enriqueciendo a los dueños de las universidades privadas.
Con falaz afirmación, dice que las críticas que hubo sobre la CPM no fueron a esta Ley sino a los procedimientos, a su implementación y no a la norma. Como estaba en su atalaya ministerial, Vexler no pudo enterarse de lo que no le interesaba leer o escuchar. Parece que leyó solamente a periodistas áulicos o ignorantes en materia educativa. ¿Y desde cuando la implementación de una Ley se hace al margen del espíritu de esta? Lo que debe agregarse es que esa implementación se dio también con el “valor agregado” de la corrupción y el clientelaje aprista.
El colmo de Vexler es que ahora acepta que la municipalización de la educación “no caminó” y que “es un acierto” desactivarla. Tampoco se enteró que ese engendro pinochetista hace tiempo que fracasó en Chile, en Bolivia, en México y otros países. ¿Ignorancia o intereses burocráticos?.
También afirma un acierto seguir en el marco del Proyecto Educativo Nacional, cuyo contenido es simplemente declarativo en sus objetivos generales, pero irreales como proyecto, pues el verdadero proyecto educativo se encuentra en la Ley General de Educación, norma neoliberal que legaliza toda la reforma que dejó el fujimorismo. Es irreal cuando se dice que con el 0.25% de aumento anual del presupuesto para la educación se llegará en cinco años al 6% del PBI, pues el aumento demográfico escolar y la inflación absorben ese magro incremento. Además el programa neoliberal, si no es reemplazado por otro, impedirá un aumento sustancial del presupuesto para la educación.
Como una especie de juzgador, luego de haber cumplido funciones principales en la farsa educativa del gobierno aprista, reclama la jornada escolar de las 8 horas, propuesta que no es condición necesaria para generar una nueva educación en el Perú. No hay presupuesto ni para los gastos de la jornada actual, y se pretende prolongarla con las mismas remuneraciones a los maestros.

Los anuncios y la realidad.

Es muy fácil en el Perú republicano ensalzar medidas políticas sin profundizar el análisis de su contenido y del marco en el cual se realizan. Tales han sido las reformas educativas de los últimos 50 años, muy pródigas en enunciados efectistas, pero vacías en su relación con la realidad objetiva del Perú.
Soy testigo directo, durante la lucha contra la reforma educativa neoliberal de Fujimori y Montesinos (1990 – 2000). Periodistas y “expertos” ponderaban las medidas de aquel régimen, hasta la construcción de deficientes locales escolares. Otro tanto ocurrió durante los dos primeros gobiernos del siglo XXI: Plan Huascarán, Colegio Mayor, Colegios Emblemáticos, Meritocracia y evaluaciones estandarizadas, capacitaciones y concursos y, como non plus ultra, la CPM. En no pocos artículos de opinión en La República de Lima el extinto profesor universitario y lingüista, Luis Jaime Cisneros ha expresado su apoyo a los concursos y las evaluaciones estandarizadas realizados por el gobierno aprista, inclusive con expresiones despreciativas hacia los maestros y su sindicato, muy propio de personas que no tuvieron jamás la necesidad de organizarse para defender sus derechos como trabajadores. .¿En qué hemos quedado con todo el “presupuesto por resultados”?.
¿Es tan difícil restituir los derechos de los maestros y discutir una nueva Ley del Profesorado, que contenga una verdadera carrera pública magisterial? Es difícil y hasta imposible si es que no se parte de la revaloración de la Escuela Pública y la reducción drástica de la privatización de la educación.
Se requiere una nueva ley de educación, democrática y patriótica, integral y científica, que exprese la unidad de escuela y trabajo, que garantice igualdad de oportunidades para todos con la gratuidad y la universalidad de la educación como derecho y no como negocio. Al margen de un proyecto de nueva educación, el gobierno del presidente Humala pretende, con sus anuncios, revertir la situación de crisis de nuestra educación. Sus medidas anunciadas, no cabe duda, son avances frente a los fracasos del pasado, pero no garantizan, por su enfoque parcial, un cambio sustancial como el que requiere el Perú y su pueblo.
Revisar la CPM, aun cuando no se plasme en una nueva ley, podría significar algunos derechos para los maestros.
El incremento del presupuesto para ciertos programas de educación inicial y rural, y otros de la educación básica, nos pueden llevar disminuir las profundas desigualdades educativas y matricular a más niños de los sectores más marginados del Perú.
La supresión de la municipalización educativa es también un golpe certero al proyecto neoliberal de descargar el mayor gasto de la educación en los padres de familia vía las municipalidades, la famosa descentralización del Banco Mundial cuyo responso se está cantando en Chile. Sabemos que hay sectores interesados en que la municipalización continúe, pues algunos alcaldes y hasta gobiernos regionales tienen la idea de que bajo su control podrán manejar el presupuesto educativo como vienen haciéndolo, con corrupción de por medio. Pero la municipalización de la educación, además de sus implicancias económicas, tiene también efectos pedagógicos y laborales nada favorables para resolver la crisis de la educación peruana, como no lo tuvieron en Chile.
Con todo lo positivo que puedan tener las recientes, y quizás no únicas, medidas del nuevo gobierno, su capacidad para desmontar la reforma educativa neoliberal es escasa, casi nula, por hoy.
El diálogo del SUTEP con el gobierno, sin dejar de ser un instrumento de lucha reivindicativa, debe debatir también los aspectos educativos y pedagógicos.

Iquitos, Setiembre 05 del 2012

martes, 30 de agosto de 2011

CHILE, LA EDUCACION QUE LA DERECHA DEVASTÓ

Si quisiéramos saber de la Educación Peruana basta observar en el espejo de la educación chilena. Los gobiernos de Fujimori, Toledo y Alan García no han tenido ni el mínimo criterio para saber de lo se trataba, de la experiencia más desastroza y autoritaria que se haya podido experimentar. El modelo chileno está devastado, no sirve, pero sin embargo nuestros presidentes y sus políticas de Estado jamás hicieron nada para desecharlo, porque eso tenían que hacer. Jamás quisieron saber que en Chile existe más de 60 escalas remunerativas para maestros de escuelas, que las escuelitas son especies de cárceles en donde los niños padecen torturas y son sometidos al capricho de modelos que el mercado impone como mercancia, antes que como derecho a la educación. Los gobiernos peruanos peor que no darse cuenta de esto, lo que hicieron es imitarlo y aquello fue un burdo plagio de ese modelo que ha dejado a la educación chilena como un campo de batalla en donde lo que más han perdido como siempre son los más pobres.
La educación chilena es el modelo del Banco Mundial, tal como aquí lo impuso sin contemplación la derecha, porque hasta el nombre lo tiene, municipalización de la gestión educativa, tal como los funcionarios del Ministerio de Educación fueron a copiarlo para imponerlo aquí y ponerlo a disposición del mercado, porque ese fue su objetivo principal, privatizarlo. Quien cree que la municipalización de la gestión educativa es la solución, anda más perdido que un aprendiz de parasicología. De igual manera, quienes creen que la mal llamada nueva Carrera Pública Magisterial es la solución, es porque ignora la realidad educativa y creen que quitando derechos a los maestros la educación va a mejorar, cuando todo sabemos que ese modelo es tan desfasado que quieren hacernos creer que la educación medieval es superior a la educación científica de las sociedades en donde la hegemonia de poder popular predomina en beneficio de las grandes mayorías.
Una educación de calidad para el pueblo necesitamos urgente, en la que los maestros seamos sus protagonistas principales, si es que queremos en verdad, Revolución Educativa.
El artículo de Pedro Godoy, del Centro de Estudios Chilenos, es la mejor mirada a esa realidad que la derecha peruana jamás quiso entender.
                                    Carlos Augusto Rivas  Secretario General  SUTE XVIII

viernes, 29 de julio de 2011

REFORMAS AL CAPITALISMO ES UNA VIEJA RECETA DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Ollanta no es un politico comunista , socialista , izquierdista , revolucionario , es un democrata que quiere reformar este capitalismo salvaje o un capitalismo con rostro humano.

En muchos paises principalmente europeos se intento e intenta la politica de hacer un capitalismo de bienestar es decir para todos los ricos y los pobres , pero hasta hoy el sufrimiento y la explotacion de los trabajadores no es menos cruel e inhumana que antes sino que las desigualdades sociales entre los ricos y pobres se han profundizado mas.

No debemos oponernos a la realizacion de las propuestas nacionalistas sino advertirles a los trabajadores que esas experiencias de convertir a una burguesia financiera mas caritativa y solidaria con los explotados aun no ha dado ningun resultado , pues su objetivo de la burguesia es solamente la maxima ganancia y siempre se oponen a toda lucha por la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores.

unamonos y organicemos a los trabajadores para las futuras victorias.

viktor.

jueves, 28 de julio de 2011

HUMALA Y EL RECICLAJE DE LA OLIGARQUIA Y EL NEOLIBERALISMO

Por: Alejandro F Loarte.

Concertación política e inclusión social son conceptos de moda por alguna razón. Se identifican con un quehacer político (democrático participativo) y un paradigma económico (soberano, complementario y de cara a las necesidades de las mayorías sociales) que son incompatibles con el sistema oligárquico y el modelo neoliberal. Pero no solo son conceptos abstractos; son pautas de acción irreversibles que acompañan la construcción de nuevos paradigmas de sociedad, estado y economía en América Latina.
En el imperativo de sobrevivir como modelos hegemónicos, los poderes decadentes, la oligarquía (en lo político) y el neoliberalismo (en lo económico), se apropian de categorías que corresponden a sus modelos alternativos. Si exclusivismo y elitismo del gobierno no corresponden a una sociedad plural de actores mayoritarios, si el egoísta y entreguista crecimiento económico arrastra consigo pobreza, desempleo, y una serie de déficit sociales, los poderes decadentes están solo en la capacidad de apropiarse del discurso de la “concertación política” y la “inclusión social”. La apropiación del discurso del contrario ha probado ser efectivo en el corto plazo para las fuerzas decadentes; de ese modo han continuado teniendo hegemonía por algún periodo más.
Creer que la oligarquía vaya a asumir las consecuencias ultimas de un sistema democrático inclusivo y que el neoliberalismo vaya a distribuir la riqueza con justicia social, es un absurdo pleno.
El ciudadano Humala, se ha inaugurado como el presidente que puede refundar el Nuevo Perú. Ha hecho suyo la ilusión de una nación pluralista, el sueño de los pobres que fueron tratados como ciudadanos de segunda categoría. Reafirma su discurso por el cambio pragmático: “gobierno de concertación nacional” y un “crecimiento con inclusión social”. Ya, desde ayer, con las decisiones para conformar su equipo gobernante, ha corroborado que no hay razón para temerle puesto que, bajo su mando, todo en sustancia continuara siendo lo mismo.

¿Concertación?

Si democracia es el aislado ejercicio de sufragar en las ánforas para elegir un presidente, cada 5 años, sin importar con quién gobierne y qué es lo que haga durante ese período, ¿vale la pena tener elecciones? ¿Tiene sentido una democracia donde la mayoría que gana no gobierna y la minoría perdedora designa los gobernantes? ¿No es pura oligarquía un gobierno que es exclusivo de las elites y que excluye a las mayorías?
El ciudadano Humala se coronó presidente del Perú gracias al voto de 7’937,704 peruanos. El 58.493% de éstos votaron por él en la primera vuelta y debieron haber hecho lo mismo en segunda vuelta. Esos 4’643,064 peruanos, lo conformaron sectores organizados de las regiones, trabajadores, nacionalidades, y pobladores de todo el territorio nacional. Esa mayoría votó por la promesa de Gran Transformación, por un Nuevo Perú, por una economía que crezca para todos y que sea libre de la demanda y precios de los productos primarios en el mercado mundial, por una economía que retenga las reservas en el país y que distribuya las ganancias entre los menos privilegiados; también votó por una administración estatal que atienda las regiones, fomente la participación, y gobierne con decencia ética.
Para capturar votos indecisos y tránsfugas en la segunda vuelta (3’294.640 contra los 4’041,052 que capturó Keyko Fujimori), Humala se posicionó en el centro político amoldando su programa original y adoptando un discurso en línea con el continuismo neoliberal. Eso, además, le permitió ganar la venia (ni siquiera los votos) de los ricos organizados, la Confiep, Adex, Asociación de Ganaderos Lecheros, Sociedad de Industrias, Cámaras de Comercio Regionales, y de algunos ideólogos notables como el del Escribidor Mario Vargas Llosa quien ni siquiera se dió la molestia de sufragar en segunda vuelta. Si algunos ricos votaron por Humala, han de conformar la minoría del grupo de indecisos que mudaron hacia el nacionalismo en segunda vuelta.
Era de esperar entonces que cualquier concertación razonable podría haber reflejado más o menos la estructura de apoyo electoral que permitió a Humala entrar al gobierno. Era de esperar, sin oportunismos, que las regiones y los trabajadores organizados del campo y la ciudad, las nacionalidades y pobladores organizados, pudieran haber estado representados en la composición del gobierno, al menos, en igualdad de condiciones que la minoría de la minoría, los ricos del Perú.
Pero, que el activista político empresarial, el judío-peruano Salomón Lerner Ghitis, principal financista de la campaña de Humala, haya sido retribuido con el poderoso cargo de premier; que el empresario y ex presidente de ADEX, José Luis Silva, haya sido designado ministro de Comercio Exterior y Turismo; que el empresario presidente de la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú, Miguel Caillaux, haya sido nombrado Ministro de Agricultura; que el tecnócrata ideólogo del neoliberalismo monetario, Julio Velarde Flores, haya sido reconfirmado como Presidente del Banco Central de Reserva; que el tecnócrata ideólogo neoliberal, Miguel Castilla Rubio, haya sido nominado administrador de la caja fiscal como Ministro de Economía y Finanzas; que todos ellos ocupen resortes claves de la vida nacional (reservas monetarias, presupuesto y gasto público, comercio exterior, agricultura, pesca), confirma que bajo el nacionalismo seguiremos teniendo un patrón de gobierno oligárquico, donde gobierne la minoría que detenta el poder económico y que perdió en las ánforas, mientras la mayoría, la que sufragó y eligió al nuevo presidente, seguirá siendo excluida de la toma de decisiones y del ejercicio mismo de gobernar.

¿Inclusión?

Pero también seguiremos bajo el mismo patrón económico, el neoliberal, el que excluye a las mayorías de los beneficios del crecimiento, por decir lo menos.
Los ideólogos de aquel “exitoso” modelo, los que administraron los resortes claves de la economía (el monetario y el fiscal) durante la administración del ex presidente García, continúan en sus puestos: Julio Velarde Flores como presidente del BCRP, y Miguel Castilla Rubio como Ministro de Economía.
Inclusión social para la administración significa “mejor distribución de la riqueza”, y ésto pasa por la aplicación de programas como Pensión 65, Cuna Mas, Beca 18, salario mínimo de 750 soles, reducción del gas domestico, ampliación de Juntos, etc. Dijo el candidato Humala que los financiaría promoviendo una reforma tributaria que incluya la imposición de impuestos a las sobre-ganancias mineras.
El gabinete de concertación nacional de Humala, decidido por el empresario judío-peruano Salomón Lerner Ghitis, es el anuncio del fracaso de una inclusión con justicia social. Con ministros -como el de economía y agricultura- que creen en que subir impuestos a los empresarios “es quitarle dinero para que los use el Estado [cuando] está demostrado que éste es un pésimo administrador de recursos”; con un Banco Central de Reservas que deposita el 98.5% de los $47’535,000.00 dólares de nuestras reservas internacionales al 19 de Julio del 2011, en bancos y el Tesoro norteamericanos, recibiendo apenas el 1% de interés, mientras paga una deuda externa de $33’290,000.00 dólares a más del 10% de interés anual; con ese tipo de administradores Humala encontrara los limites para financiar su ‘inclusión social’.

Al pan pan, al vino vino.

En la época actual, presidentes y gobiernos que arremedan la noble tarea de la política como servicio público, debieran ser revocados y penalizados. Basten ya de sentarse en las sillas de oficio, olvidarse de sus promesas, rodearse de clientes, firmar decretos a conveniencia, engordar con plata llegando sola, ver lo que quieren ver haciéndose de la vista gorda sobre lo que no quieren que se vea, y de largarse entre inauguraciones fantasmagóricas diciendo “para que en el futuro me recuerden”.
Se equivocó ya el presidente Humala si, de buena o mala fe, creyó que podría ser un presidente diferente haciendo lo mismo que sus antecesores. Claro que se puede hacer lo mismo diciendo lo contrario; eso se llama demagogia, traición a las mayorías que lo eligieron. Eso ya comenzó a suceder de manera menos espectacular que en la anterior administración. Tres mujeres independientes en su gabinete no hacen la diferencia ni definen la concertación nacional o la inclusión social que demanda el Nuevo Perú; o son decoraciones o son la limosna de una oligarquía triunfante.
¿Donde está representado el Perú profundo, el Perú de los Amazónicos, de los Aimaras, de los ronderos campesinos, de los trabajadores, de los maestros, de los estudiantes, de las regiones? Con un gabinete de concertación donde los ricos organizados controlan los resortes de la economía nacional ¿qué distribución con justicia social podría esperarse? Todo parece indicar que la verdadera concertación nacional-democrática y la inclusión con justicia social tendrá que ser demandada y peleada por los propios excluidos, las mayorías peruanas, nacionales y populares, en el quinquenio viniente, fuera del escenario oficial.
Si el presidente Humala ha sido el llamado para reciclar a la oligarquía y el neoliberalismo, dándole un rostro democrático y humano –como esperan los Vargas Llosa, padre e hijo-, debe tener la certeza de que la historia se mueve gracias a esa la lucha entre las clases sociales y no merced al capricho o inocencia de los caudillos. El término de su periodo, mostrará el fracaso de su intento de comulgar al diablo con dios, a la oligarquía con la inclusión política y al neoliberalismo con la justicia social. Al mismo tiempo mostrará que el fantasma del socialismo del que premeditadamente se deshizo al inicio de su campaña, habrá madurado y adoptado un perfil cotidiano en el pueblo trabajador y las regiones organizadas. A ese tiempo, también el margen de sobrevivencia de los poderes decadentes con los que Humala ha concertado y a quienes ha entregado su gobierno, se habrá reducido.
No es extremismo anticipar la frustración de la mayoría electoral que apostó por la verdadera transformación del Perú, y el fracaso del nuevo caudillo, Humala. Ya el primer socialista del mundo, Jesús de Nazaret, había advertido en palabras simples: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico al reino de los cielos.

jueves, 14 de julio de 2011

LA DEMOCRACIA BURGUESA EN EL PERU ACTUAL

José Ramos Bosmediano, educador, miembro de la Red Social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá), ex Secretario General del SUTEP

Las elecciones generales del 2011 en el Perú (9 de abril en primera vuelta y 5 de junio en la segunda) han demostrado, sin ambages, la naturaleza de la burguesía peruana dominante a través de su comportamiento, no solamente falaz, sino obsesivamente asida a los intereses más egoístas propias de su clase y de la gran burguesía imperialista que se ha consolidado más en los últimos 20 años de liberalismo salvaje.

El supuesto credo democrático de la burguesía peruana

La historia de la república peruana (1821 +) es bastante demostrativa de la insolvencia democrática liberal de las clases dominantes en el Perú. La incipiente burguesía peruana de inicios de la República, incluidos sus intelectuales, no profesaron las ideas liberales de la burguesía europea triunfante desde el siglo XVIII. Fue, en realidad, de credo monárquico, lo que le llevó a contraponerse a las ideas bolivarianas que hasta hoy vienen siendo combatidas por los rezagos de esa mentalidad conservadora. Parte de su odio al presidente Hugo Chávez tiene que ver con su conservadurismo decimonónico, tributario de la herencia colonial, contrario a soportar reformas que democraticen la economía y la sociedad.
El tibio liberalismo de Manuel Pardo (1872-1876), que exigió mayores contribuciones tributarias a las clases pudientes, mereció la oposición sangrienta de esa clase que se denominaba demócrata, hasta asesinarlo finalmente. No cabe duda que los beneficiarios de los contratos de explotación del guano y del salitre estuvieron detrás de esa oposición que luego se convirtió en la traidora durante la guerra con Chile.
Más tarde, desde El Comercio de Lima, los dueños del poder económico en el Perú se enfrentaron a don Nicolás de Piérola, aun cuando esa actitud favoreciera al gobierno chileno.
Esa misma burguesía se mantuvo contenta durante los 11 años de la corrupta dictadura de Augusto B. Leguía (1919-1930) y luego con las dictaduras de Sánchez Cerro (1930-1933) y de Oscar R. Benavides (1933-1939), las que practicaron una política de permanente represión contra las fuerzas progresistas de aquel entonces, comunistas y apristas, cuando este partido predicaba los “cinco puntos” para la “gran transformación, planteamientos que luego fueron abandonados definitivamente.
No fue diferente el comportamiento de las clases dominantes durante las décadas del 40 y del 50 del siglo XX, con Manuel Prado (1939-1945 / 1956-1962) y Manuel A. Odría (1945-1956), que desarrollaron políticas económicas de corte liberal y favorables a los terratenientes e inversionistas extranjeros, que dejaron intactos los latifundios y el sistema de explotación servil contra millones de indígenas y poblaciones de costa y selva. A los “demócratas” pertenecientes a la burguesía peruana lo único que les interesaba era mantener sus privilegios de clase e incrementar sus ganancias.
Durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1963-1968) esa burguesía rentista, tanto desde el partido gobernante de Acción Popular como de la alianza (Coalición) del APRA con el odriísmo, boicotearon la propuesta de reforma agraria y de la recuperación de la explotación del petróleo, aspiraciones que los movimientos campesinos y fuerzas democráticas progresistas venían levantando desde la década de los 50. Esta actitud antidemocrática derivó en la reacción de un importante sector de las Fuerzas Armadas que veían como un peligro la presencia de una tendencia de insurgencia popular frente a la situación de explotación de vastos sectores campesinos y obreros. La doctrina del reformismo desarrollista de la Alianza para el Progreso, delineado por los Estados Unidos para la América Latina, de prevención y contención de otra revolución al estilo cubano en nuestros países, obligaba a modernizar estas sociedades, desembalsar sin peligro para el sistema de dominación los problemas no resueltos durante los siglos XIX y XX en América Latina. El primer gobierno de Acción Popular fue incapaz, por su representación de clase, de acometer esta tarea liberal burguesa, que debiera expresarse en un proceso de democratización de la propiedad de la tierra en el Perú y la expansión de los derechos ciudadanos, así como el desarrollo de una industria nacional.
Cuando la dictadura militar del General Juan Velasco Alvarado (1968-1975) se propuso desarrollar las reformas burguesas, truncas durante toda la República, la burguesía peruana y los grandes terratenientes expropiados (que no confiscados como hoy suelen afirmar), en alianza con el capital imperialista, se sintieron injustamente despojados de sus propiedades y se comportaron como una clase incapaz de transformarse, de rentista en conductora de una economía capitalista nacional y creadora de una industria y agricultura para el mercado interno. Acostumbrada a vivir del viejo Estado y del sistema pre capitalista de producción y del ejercicio intermediario del comercio y las finanzas, su actividad política fue de intenso boicot y complot para traer abajo las reformas burguesas de Velasco. El golpe de Estado encabezado por el conservador General Francisco Morales Bermúdez (1975-1980), el 29 de agosto de 1975, fue el inicio del desmantela miento de dichas reformas y el regreso organizado de la vieja clase que debió de apelar a otra dictadura militar para recuperar sus fuerzas, sin haber desarrollado ninguna lucha democrática contra ambas dictaduras, como sí lo hicieron las masas organizadas en la izquierda, en los sindicatos nacionales y en los frentes de defensa de los pueblos que surgieron en los 12 años de dictadura militar (1968-1990). La misma oposición conservadora contra las reformas velasquistas fue adoptada por el partido aprista, opositor, además, contra las luchas de los trabajadores.
Durante la década de los 80 del siglo XX, la derecha peruana empezó a asumir los planteamientos neoliberales, al tiempo que la crisis generalizada del país hacía posible la preparación de una nueva reprimarización de la economía y una vuelta al dominio omnímodo de los monopolios extranjeros y nacionales.
Este cambio llegó durante la siguiente década (1990-2000), durante la dictadura corrupta y criminal de Fujimori-Montesinos, bajo la orientación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, a través de un proceso masivo de privatizaciones de bienes, empresas y servicios del Estado, gran parte de cuyos ingresos monetarios fueron robados por los gobernantes y empresarios neoliberales. Estos, para garantizar que el programa neoliberal siga sin detenerse, se entregaron por entero a la dictadura y pusieron sus medios de comunicación al servicio de ella, demostrando que su libertad de prensa tenía un precio muy elevado, arrastrando a ese charco a numerosos y “prestigiados” periodistas, los mismo que hoy siguen predicando el “paraíso” del libre mercado.

El pasajero reacomodo democrático de la burguesía peruana

Puesta al descubierto los robos, la compraventa de parlamentarios y demás fechorías de la dictadura fujimontesinista, a los “demócratas” no les quedó otra cosa, por vergüenza o impotencia para seguir defendiendo lo indefendible, que unirse al nuevo proceso político encabezado por el liberal Valentín Paniagua e impulsado por las grandes movilizaciones de masas que se generalizaron desde 1997 (estudiantes, profesores, trabajadores de construcción civil, poblaciones de provincias, fuerzas políticas de izquierda y personalidades liberales opuestas a la dictadura), desembocando en la gran Marcha de los Cuatro Suyos, capitalizada por el señor Alejandro Toledo con el apoyo del magnate George Soros en el financiamiento de las actividades organizativas de aquella marcha.
Quienes convivieron con la dictadura durante diez años, de repente se convirtieron en demócratas y se camuflaron con los nuevos dos primeros gobiernos peruanos del siglo XX, pero sin abandonar sus privilegios garantizados por el avance del programa neoliberal.
Durante el gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006) su comportamiento fue cauteloso, de acomodamiento a la nueva situación política, pero con su vieja habilidad siguieron manteniendo el statu quo dejado por la dictadura: la desregulación laboral, las privatizaciones, las concesiones a los consorcios extranjeros, especialmente del gas, el congelamiento del nuevo proyecto de ley del trabajo, la privatización de la educación, la salud y la seguridad social. El fujimontesinismo, cercado por los procesos de investigación, desarrollaba un perfil bajo, pero sin dejar de mantener sus relaciones con sus aliados “democráticos” que se habían beneficiado como empresarios, testaferros y ejecutivos de toda especie.

La nueva primavera de la democracia burguesa en el Perú

Llegó con el segundo gobierno aprista que concluye en este mes, con Alan García que ha repetido la presidencia de la república y ha preparado una despedida con toda la parafernalia que anuncia una nueva candidatura para el 2016, con una programa de inauguraciones de obras, muchas de ellas inconclusas, pero como para distraer y atraer a ingenuos creyentes cristianos (básicamente católicos, 90% de la población), inaugurando un inmenso Cristo de acrílico gracias a la “donación” de una de las empresas brasileñas que más ha ganado con las licitaciones de obras públicas.
Con el poder económico en sus manos, con los medios de comunicación monopolizados en su mayor parte, la burguesía peruana ha vuelto a reafirmar su catadura antidemocrática durante la campaña electoral pasada. De las 6 candidaturas presidenciales y parlamentarias con mayores posibilidades de llegar a la segunda vuelta y de ganar la presidencia de la república, 5 correspondieron a estas fuerzas de la derecha neoliberal. Las 5 enfilaron su principal ataque a la candidatura de Gana Perú. Todo ese conglomerado predicó no solamente la intolerancia frente a los planteamientos nacionalistas de Ollanta Humala, sino también el racismo y el miedo frente a un supuesto “retroceso” del Perú si es que Ollanta Humala ganase las elecciones. Así como calificaron las reformas liberales de Velasco como “comunistas”, a los planteamientos programáticos de Ollanta Humala los calificaron de “radicales”, “chavistas”, “salto al vacío”, etc.
Para asegurar mejor su dominio y sus relaciones con el capital imperialista de las transnacionales, apostaron efusivamente por la candidatura de uno de los gobernantes vivos más antiguos del Perú, el lobista peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuszynski, alto funcionario del primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry (1963-1968) y coautor de casi todos los proyectos de contratos del Estado con los consorcios de explotación bancaria, minerales e hidrocarburos, evidentemente con privilegios para ellos. La derecha sobrevaloró sus posibilidades y su táctico alejamiento de su par fujimorista, cuya candidata Keiko Fujimori pasó a la segunda vuelta para disputar la presidencia con Ollanta Humala.
Después de decir que tanto el fujimorismo como el nacionalismo no eran compatibles con la democracia y la continuación del programa neoliberal, cuando se dio la segunda vuelta no pensaron dos veces para apoyar a la alternativa corrupta y enfilar sus baterías contra Ollanta Humala. Toda su supuesta convicción democrática fue desenmascarada durante la campaña de la segunda vuelta, demostrando que esa convicción tiene el alto precio de sus ganancias, al igual que su “libertad de prensa”.
Más por cierta vergüenza que por convicción democrática, Mario Vargas Llosa y Alejandro Toledo tuvieron que apoyar a Ollanta Humala, apoyo condicionado, sin embargo, a la inmutabilidad del programa neoliberal y del pernicioso ejercicio de la “libertad de prensa” que impera en el Perú.

La inconsecuente democracia burguesa

Los “demócratas” neoliberales han perdido la presidencia de la república el 5 de junio. Siempre han dicho que su democracia consiste en respetar la votación popular y sus resultados. Pero su comportamiento dice lo contrario.
Desde el gobierno que cesa en sus funciones hasta todas las fuerzas de la derecha neoliberal se está desarrollando una campaña de desestabilización del gobierno que ingresa. Anuncian la caída del Producto Bruto Interno y la “huida” de los inversionistas, siembran la duda frente a la presencia de profesionales progresistas en el nuevo gobierno, han lanzado a sus periodistas a levantar noticias y especulaciones de toda índole para disminuir la credibilidad en el nuevo gobierno. Esta misma campaña se viene realizando contra la progresista Alcaldesa de Lima Metropolitana Susana Villarán, que venció a la candidata de toda la derecha neoliberal Lourdes Flores Nano en las elecciones municipales y regionales del 2010.
¿No consiste, pues, la democracia que tanto pregonan, en respetar los resultados electorales y hacer posible que el nuevo gobierno cumpla con su programa? ¿No son opuestos a los métodos y estrategias de la violencia para la conquista del poder? Pero con su conducta no hacen sino exacerbar las contradicciones sociales y políticas al cerrar toda posibilidad de reformas con métodos democrático-burgueses, que son los que está esgrimiendo el nuevo gobierno, hacia la redistribución de la riqueza y la disminución de las profundas desigualdades sociales imperantes, que han crecido mucho más durante la presente década de “gran crecimiento económico”.
Queda, pues, claro, que la democracia, en su sentido genuino, no pertenece a los sectores dominantes del Perú actual, sino al pueblo que busca la necesaria transformación social y que espera que el nuevo gobierno construya las bases para esa gran tarea histórica. Ese pueblo debe ser organizado para garantizar el cambio.

Lima, julio 12 del 2011

SUTE LIMA Y LA RESOLUCIÓN DE SALA PLENA Nº 001-2011-SERVIR/TSC, TRIUNFO DE LOS MAESTROS, TRIUNFO DEL SUTEP

¡Por la vigencia de la ley del profesorado y respeto a los derechos de los trabajadores!

Para los trabajadores no es un secreto que los distintos gobiernos siempre desatendieron los derechos laborales, sin embargo, siempre se han presentado como respetuosos del estado de derecho. Es el gobierno aprista el que más se ha ensañado en la vulneración de derechos laborales. A los maestros siempre nos caracterizó, la tenacidad, NUNCA PRACTICAMOS EL SILENCIO. El SUTEP desde el 2007 orientó al magisterio a transitar por el camino legal, ante la administración y ante el Poder judicial. También acudimos al Tribunal Constitucional. SIEMPRE SOLICITAMOS RESPETO AL ESTADO DE DERECHO, respeto al ordenamiento jurídico. Fue Fujimori, el que mediante D.S. Nº 051 violento y pisoteó nuestra ley y el ordenamiento jurídico.
La presión y exigencia masiva de los trabajadores ante SERVIR, la persistencia del magisterio y trabajadores de la administración pública fueron por fin atendidas por SERVIR. A los maestros regulados por la Ley del Profesorado Nº 24029 y su modificatoria Nº 25212, a los trabajadores de la administración pública regulados por el D.Leg. Nº 276, la fuerza de la razón, numerosas sentencias del Tribunal Constitucional, movilizaciones y paros obligaron a SERVIR (autoridad nacional del Servicio Civil) a reunirse en sala plena y determinar que a los trabajadores no se les puede recortar y vulnerar derechos económicos por más tiempo. es así que mediante resolución de Sala Plena Nº 001-2011-SERVIR/TSCdetermina que bajo observancia obligatoria la administración debe calcular sobre las base de remuneraciones totales lo referido a bonificaciones por 20 y 25 años (damas) 25 y 30 años (varones); subsidios por luto y sepelio y asignaciones.
Hoy el análisis desapasionado, objetivo indica que fue muy acertada la orientación del SUTEP: "transitemos por el camino legal,considerándola también, como una forma de lucha, sin abandonar nunca la lucha directa, nos debe acompañar, la justicia, la razón y el derecho". CORRESPONDE a los maestros conocer y difundir esta conquista. Debemos tener en cuenta que nuestros argumentos han servido de sustento fundamento legal a SERVIR y son esos mismos argumentos los que seguiremos utilizando para efectos de lograr también el PRONTO reconocimiento de otro derecho sustantivo contenido en nuestra Ley del profesorado: el 30% por preparación de clases.
Los maestros, persistiremos en hacer respetar nuestra ley, persistiremos en masificar la exigencia del 30% por preparación de clases, la ley nos franquea recursos legales como mecanismos de presión social. El escenario político avizora atención a justas demandas, el escenario legal sonríe a los trabajadores. Ahora más que nunca requerimos unidad, organización, fortalecimiento, convicción, porfía y tenacidad pues nuestra lucha es justa y nada nos debe asustar.

RENEÉ RAMIREZ PUERTA SECRETARIO GENERAL CEN SUTEP

FIDEL QUISPE AEDO SECRETARIO DE DEFENSACEN SUTEP

LUCIO CASTRO CHIPANA SECRETARIO DE COMUNICACIONES CEN SUTEP




jueves, 9 de junio de 2011

SUTE LIMA COMPARTE UN ANALISIS DE UN EX DIRIGENTE DEL SUTEP ACERCA DEL 05 DE JUNIO

Perú 5 de junio: el triunfo electoral de Ollanta Humala

José Ramos Bosmediano, educador, ex Secretario General del SUTEP, miembro de la Red social para la Escuela Pública en las Américas (Red SEPA, Canadá)

El Perú amaneció el día 6 de junio de este año 2011 con un nuevo presidente de la República, electo el día de ayer, 5 de junio, con la participación de casi 20 millones de electores. El nuevo presidente que empezará a gobernar el país a partir del 28 de julio próximo es el Comandante (retirado) del Ejército Ollanta Humala Tasso, nacido en una de las provincias de la Región Ayacucho, en plena sierra sur del Perú y que forma parte de la denominada “Mancha India” o “Trapecio Andino”, lugar donde se dio la última batalla por la primera independencia del Perú, el 9 de diciembre de 1824 bajo la conducción del Libertador Simón Bolívar y su más cercano mando militar el Mariscal Antonio José de Sucre: la “Batalla de Ayacucho”, como es denominada por la historiografía académica y escolar, en las Pampas de la Quinua. Es también la región donde desató la insurgencia armada el grupo Sendero Luminoso, cuya estrategia predominantemente terrorista llevó a la desorganización de las masas campesinas y obreras del país. Pero es también una de las regiones donde la pobreza es el signo de la vida cotidiana de la mayoría de la población. No se puede olvidar que Ayacucho fue el centro de uno de los imperios más florecientes del Perú prehispánico, el gran Imperio Wari, que precedió al Imperio Inca.

El Comandante

El comandante Ollanta Humala, como se le llama, está demostrando que no fue un militar más, sino un hombre que ha estudiado el arte de la guerra, la estrategia y las tácticas necesarias para llegar al objetivo. En el tiempo de su permanencia en Europa como agregado militar, se dio tiempo para asistir a La Sorbona, en París, y estudiar ciencias políticas. Se preocupó por el destino del Perú durante el gobierno del ex dictador Alberto Fujimori e intentó traerlo abajo mediante una insurrección. Su hermano, el Mayor Antauro Humala Tasso, se encuentra hoy en la cárcel por haber encabezado un movimiento insurreccional en la aislada provincia de Andahuaylas de la Región Apúrímac. Al Comandante se le acusó de haber apoyado este movimiento, lo que es cierto en el primer momento, hasta que el movimiento se desbordó y produjo muertes innecesarias de policías y civiles, originando su deslinde y alejamiento.

El nuevo Presidente es, pues, un peruano comprometido con los destinos del Perú y no un advenedizo que pretende el poder para defender sus negocios o los negocios de los grandes empresarios. Hasta donde se sabe, Humala Tasso no tiene negocios, no es empresario ni ha estado inmerso en hechos de corrupción como lo estuvo un grupo importante de militares comprometidos con el gobierno corrupto de Alberto Fujimori.

Ollanta Humala fundó un partido político, el Partido Nacionalista Peruano, para participar en las elecciones del 2006, en las cuales debió participar con otra denominación porque no logró inscribir su organización. Inscrita posteriormente, tuvo que cambiar de nombre por el de “Gana Perú”, con el cual ha triunfado finalmente.

El programa original de Gana Perú es, en realidad, un proyecto socialdemócrata de enfrentamiento al neoliberalismo, en cuanto busca nacionalizar la economía estratégica entregada a las transnacionales desde la década del 90; aplicar una mayor tributación a las ganancias que generan las explotaciones mineras; nacionalizar la explotación del gas y del petróleo; devolver a los trabajadores sus derechos laborales; potenciar la educación y la salud públicas, privatizadas también en gran parte; organizar también un sistema publico de seguridad social, privatizada coactivamente por los neoliberales de ayer y de hoy. Este programa debió de ser adecuad, como necesarias concesiones, a los nuevos aliados políticos para la segunda vuelta, especialmente a quienes, como el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, defienden la economía de libre mercado. Lo único que ha quedado del programa original es el enunciado general de “mantener el crecimiento económico pero con inclusión social” para disminuir las desigualdades sociales, que son profundas en el Perú. Con el programa original, hay, qué duda cabe, un acercamiento con las políticas económicas del Presidente venezolano Hugo Chávez y del boliviano Evo Morales, relación aprovechada por la derecha neoliberal más extrema para satanizar a Ollanta Humala y motejarlo de “anacrónico” y “chavista”.

Los factores del triunfo electoral de Ollanta Humala
Son unánimes los pronunciamientos, declaraciones y entrevistas que señalan el triunfo de Ollanta Humala como sinónimo de triunfo de la democracia, de la dignidad y del Perú. En gran parte, es cierto si hacemos las siguientes comparaciones: a) se ha derrotado al intento de devolver el gobierno a la dictadura fujimorista de los 90 del siglo XX, con los mismos protagonistas, incluidos el padre de la candidata Keiko Fujimori y su asesor Vladimiro Montesinos, más un conjunto de grandes empresarios beneficiados con el programa neoliberal, entre ellos, el señor Pedro Pablo Kuczynski, pero que no es un seguro triunfo de una democracia diferente a la que viene imperando en el Perú, si es que no se producen cambios importantes en lo económico y lo social: b) es evidente que ha triunfado la decencia política, el asco frente a la podredumbre que significó el gobierno de Alberto Fujimori, en el cual la hija candidata jugó un papel importante como “primera dama” desde los inicios de la dictadura hasta el último segundo de su gobierno, cuando el padre tuvo que huir al Japón, su patria de nacimiento, actitud de dignidad que llevó al propio Mario Vargas Llosa a trazar la línea divisoria entre la decencia y la corrupción; c) y claro que el Perú ha salido con una mejor posibilidad de enfrentar la crisis social desde la perspectiva y los intereses de esas mayorías que exigen un cambio fundamental hacia la construcción de una sociedad justa.
El sentimiento nacional en torno a estos tres elementos ha producido un movimiento de masas, de colectividades y de personalidades que dieron fuerza a la candidatura de Ollanta Humala, bastante arrinconada al principio por muchos medios de comunicación controlados por los neoliberales, por los grandes empresarios que, incluso, regalaron dinero a muchos de los candidatos fujimoristas y de otros partidos afines, como el propio gobierno aprista que dedicaba declaraciones en contra del candidato nacionalista y a favor de Keiko Fujimori. Este sentimiento democrático y patriótico creció en las últimas semanas y en los últimos días, generando en las filas neoliberales fujimoristas no sólo desesperación, sino actitudes tan torpes que les obligaba a cambiar de voceros casi todos los días. Ya escribiremos sobre los protagonistas fujimoristas en esta dura campaña electoral. Hoy nos parece importante señalar los factores que han decidido el triunfo de Ollanta Humala.
En primer lugar, aun con los cambios realizados en el programa para los efectos de un gobierno de concertación nacional, la actitud permanente del candidato Humala y de su equipo principal, de aferrarse a la necesidad del cambio frente al modelo neoliberal, lo que coincidía, y coincide, con el sentimiento de la mayoría de los peruanos que sufren los estragos del neoliberalismo, aunque los gobernantes actuales y los grandes empresarios sigan ponderando el crecimiento económico debido, principalmente, a la explotación de los recursos mineros y de hidrocarburos, en el marco de una economía extractivo-primaria-exportadora.
En segundo lugar, la convocatoria a la unidad de los más amplios sectores democráticos y progresistas, incluidos grupos y fuerzas de izquierda, dejando a la contendora fujimorista en manos de una cuadrilla de “técnicos” neoliberales al servicio de los intereses de las transnacionales, más algunos vulgares operadores de la dictadura de la mafia, muchos de ellos sentenciados por corruptos. Es así que los economistas y cientistas sociales más importantes del Perú, los intelectuales, literatos, historiadores y artistas se unieron a la campaña del nacionalismo. Fue la cultura viviente del Perú, con algunas excepciones de pacatería intelectual, la que se puso al lado del movimiento de defensa de la dignidad del país, como expresión de reserva moral e intelectual.
En tercer lugar, la clase trabajadora en su conjunto, maestros, médicos, obreros de la construcción civil, trabajadores no organizados y sometidos a las abusivas relaciones laborales que impone el neoliberalismo, desocupados de las ciudades del Perú, campesinos empobrecidos y asalariados en las peores condiciones laborales en las plantaciones para la agroindustria y la agroexportación. Todo este universo de gente oprimida y explotada se dio tiempo para luchar por una candidatura diferente a la del neoliberalismo y su exponente Keiko Fujimori Higushi.
En cuarto lugar, la juventud peruana democrática, estudiantil y trabajadora, organizada en la capital Lima y en las provincias para la propaganda diaria y nocturna, las marchas y los mítines. Aquí radica la diferencia con cierta juventud de los barrios de la gente rica de Lima que se unió a la candidatura del peruano-norteamericano Pedro Pablo Kuczynski, con evidente identificación de clase y de “raza”, utilizando los medios virtuales para insultar racistamente a Ollanta Humala y a Alejandro Toledo.
En quinto lugar, los colectivos de mujeres en defensa de la dignidad de la mujer peruana frente a lmanipulación que realizó el fujimorismo a través de donaciones a cambio del voto. Los colectivos de mujeres se encargaron de demostrar el crimen de las esterilizaciones a mujeres pobres que hizo la dictadura de Alberto Fujimori durante la dictadura de los 90 del siglo XX, arrinconando definitivamente a los ex funcionarios de la salud comprometidos con esas prácticas criminales.
En sexto lugar, el papel digno de dos periódicos comprometidos con los destinos del Perú, sus periodistas y muchos de sus columnistas de opinión: La República y La Primera. Los demás medios de información, escritos, radio y TV, con excepción de algunos medios de menor alcance, se entregaron de distintas formas, a la campaña fujimorista.
En sétimo lugar, algunas personalidades políticas e intelectuales que se convirtieron en portadores de una conciencia cívica que, con toda seguridad, convenció a muchos indecisos a votar por la dignidad y no por la corrupción, que fue el discurso fundamental de estas personas: Mario Vargas Llosa, su hijo Álvaro Vargas Llosa, Alejandro Toledo, entre los más visibles. Como ya señalé, Keiko Fujimori no pudo exhibir sino a vulgares vendedores de baratijas neoliberales.

Consideramos, en este grupo de factores, que el factor fundamental del triunfo nacionalista del 5 de junio fueron las masas movilizadas, entusiastas en su lucha por la dignidad y la justicia. Masivamente acudieron a las mesas de sufragio como personeros de Gana Perú para defender el voto por Ollanta Humala e impedir los operativos de fraude a los que están acostumbrados los fujimoristas y, desde luego, los apristas en el gobierno. Y así como han luchado por esta victoria, lo seguirán haciendo para que sus anhelos y sus reivindicaciones no se queden en la mera promesa, promesa incumplida, sino en lo que el historiador Jorge Basadre denominó, como futuro digno del Perú, “la promesa de la vida peruana”, antecedida por la exigencia de “un Perú libre dentro de un mundo libre”, del organizador y conductor del proletariado peruano José Carlos Mariátegui.

Lima, junio 6 del 2011